Gabriela Rivadeneira: Ser mujer y ser joven no es garantía de nada.


11574605104_bd85b515ea_bReunida con el vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia y con la presidenta de la Cámara de Diputados de Bolivia, la presidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador, Gabriela Rivadeneira, expuso como tema principal la importancia del papel de la mujer en la política, además recalcó la necesidad de crear nuevos métodos para fortalecer los lazos en los parlamentos de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Después de su segundo día de visita a Bolivia, la presidenta y el resto de los miembros del encuentro coincidieron en que es relevante generar nuevos espacios y nuevas normativas desde los parlamentos, promoviendo así, la participación femenina y el intercambio bilateral y regional en las áreas de educación, desarrollo social y comercio; “Es un rol sustancial que tienen los parlamentos de Latinoamérica, de fomentar la participación ciudadana para construir leyes en beneficio de nuestros pueblos” señaló Rivadeneira.

Según un comunicado publicado en la Asamblea Nacional de la República del Ecuador, durante dicho encuentro Gabriela Rivadeneira destacó que países como Bolivia y Ecuador están en toda la vanguardia mundial, esto se debe a la participación que han tenido las mujeres en el parlamento en los últimos años, dicha cifra representa ahora un 54% de mujeres en Bolivia y un 42% de mujeres en Ecuador. No obstante, la presidenta añadió que el hecho de participar en la toma de decisiones es solamente el principio de una larga transformación en el poder: “Ahora depende de cómo utilicemos esas herramientas de participación, yo digo el ser mujer y ser joven no es garantía de nada, si es que no llevamos la consigna de transformar y no de administrar” indicó Rivadeneira, según fuente publicada en La Agencia Pública de Noticias del Ecuador y Suramérica.

Durante el último siglo mucho se ha hablado de la equidad de género, de la igualdad de derechos en toda su extensión, sin embargo dichas palabras y discursos casi poéticos no resuenan en la realidad. Se habla de desarrollo e integración para fomentar y crear naciones modernas, cuando en realidad un gran porcentaje de mujeres de todo el mundo (no solamente en estados Latino­Americanos) no participan en la toma de decisiones de su propia comunidad. Con una mirada hacia el futuro y como parte de esta generación, creo que ha llegado el momento de empezar por uno mismo, despertar y reflexionar.